
Según cuál sea su origen es el nombre que recibe. Yo aprendí a llamarlo “Quarkkuchen” según las recetas de Frau Milda, la abuela de mi marido Carlos. Así seguimos diciéndole porque es de acuerdo a esa antigua guía que todavía hoy lo preparamos. Sin embargo en Chile, con la influencia norteamericana, prefieren llamarlo Cheesecake y también se le conoce como kuchen de quesillo.
Más allá de cómo lo llamemos, lo más importante es que su sabor es inconfundible, delicado y original. Nuestra receta incluye ricota fresca y eso es lo que le da el sello de la tradicional receta europea.
Pueden encargarlo solo, con pasas y también les recomendamos nuestras versiones con frambuesa, arándanos y ahora con cacao y chips de chocolate (en la foto inferior).
